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Toma exterior del RA-6 con nieveEl Reactor Argentino RA-6, inaugurado en 1982, fue el primer reactor de investigación que construyó enteramente INVAP. Está ubicado en San Carlos de Bariloche, Río Negro, en las instalaciones del Centro Atómico Bariloche (CAB), de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). 

El RA-6 es un reactor multipropósito (MPR) de 1 MW de potencia térmica, de pileta abierta, que funciona con combustible de uranio enriquecido al 20 % en U235, es refrigerado con agua liviana y se usa para investigación y entrenamiento. Tiene un diseño sencillo y versátil, con núcleo de configuración variable.

Como unidad docente, el RA-6 ha formado a centenares de profesionales argentinos y extranjeros en sus carreras de físicos, ingenieros, radioquímicos nucleares y expertos en materiales. Como reactor de investigación de pileta abierta, con un núcleo de configuración variable, presenta un diseño sencillo y versátil, lo que le permite actuar como una unidad multipropósito.

En 2002, se acondicionó uno de sus búnkeres para experimentar el tratamiento oncológico Terapia por Captura de Neutrones en Boro (BNCT, por sus siglas en inglés).

El RA-6 es operado, mantenido, reformado y reparado íntegramente por el personal de operación, que incluye a los estudiantes de física e ingeniería nuclear que cursan sus estudios en el Instituto Balseiro. El edificio del reactor está formado por dos unidades separadas, construidas según las normas de diseño para construcciones en zonas sísmicas. Una de las unidades aloja el reactor, mientras que en la restante se encuentran los servicios auxiliares, laboratorios, aulas y oficinas.

El punto de partida del RA-6 fue una ingeniería básica realizada por el Departamento de Diseño de Reactores de la CNEA. INVAP fue el responsable de la construcción y también diseñó y ejecutó los sistemas principales de la planta: sus componentes electrónicos de control (tanto de los sistemas específicamente nucleares del reactor como de los convencionales del resto de la instalación), además del puente de instrumentos, los mecanismos de las barras de control y los sistemas de detección de neutrones y de rayos gamma.

El RA-6 tuvo un rol estratégico en impulsar a la Argentina como país exportador nuclear. Allí se han formado expertos extranjeros que hoy son autoridades nucleares de otros países y potenciales socios o compradores de tecnología argentina. La instalación, construida en tiempo y forma y ajustada al presupuesto, fue el primer testimonio de la capacidad de INVAP en diseño y ejecución de proyectos complejos.


Sala de Control del reactor RA-6 construido por INVAP para la CNEA