Fabricación de radioisótopos
Algunos reactores de investigación tienen como función principal, o incluso exclusiva, la fabricación de radioisótopos para uso farmacológico o industrial. Un ejemplo de reactor es el Reactor Argentino (RA)-3, construido por la CNEA en el Centro Atómico Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires. El reactor “OPAL” que INVAP construyó en Australia es una instalación de producción de radioisótopos, aunque también se utiliza para investigación.
En ese tipo de sistemas especializados en producir sustancias radioactivas se recurre a la parte del reactor donde hay mayor densidad de neutrones: el núcleo, que puede tener cavidades diseñadas para albergar transitoriamente contenedores con sustancias a irradiar.
En diseños más avanzados, como el OPAL en Australia, las cavidades de irradiación están adentro del “reflector de neutrones”, un tanque lleno de agua pesada que envuelve el núcleo, donde las densidades neutrónicas también son muy elevadas.
Los contenedores con sustancias ya irradiadas ascienden luego a las “celdas calientes”, gabinetes radiológicamente blindados. Allí se libera la sustancia, se la inspecciona y, de acuerdo a su naturaleza, se la envía a otras instalaciones de alta o mediana seguridad para formularla y transformarla en radiofármacos o isótopos de uso industrial o agrícola.
En todos los casos, el descenso de los contenedores hasta el núcleo del reactor y su ascenso posterior a las “celdas calientes” es una operación industrial altamente automatizada. Los contenedores son cápsulas neumáticas que viajan por tubos presurizados. Estos sistemas de traslado intra-reactor de sustancias se llaman “rabbits” (conejos, en inglés) por su pequeño tamaño y alta velocidad. Los grandes reactores de producción suelen tener muchos “rabbits”, con sus complejos de celdas calientes y laboratorios radioquímicos adjuntos.
Terapia BCNT utilizada contra el cáncer
En la década de 1990, algunos reactores de investigación en Japón, Estados Unidos y Holanda se transformaron en centros médicos para suministrar una radioterapia oncológica experimental, llamada “Terapia de Captura de Neutrones en Boro” (BNCT, por sus siglas en inglés). La Argentina se sumó a esa iniciativa mundial, utilizando el reactor de investigación Reactor Argentino (RA)-6 de Bariloche, de San Carlos de Bariloche.
La BNCT es un replanteo radical de la radioterapia convencional. En ésta última, se usan los rayos gamma emitidos por una fuente de cobalto-60 para “iluminar” y destruir tumores. El buen entrenamiento del radioerapeuta, su práctica previa en un “simulador”, la precisión así lograda de los desplazamientos programados del cabezal, la potencia de su fuente radioactiva y la fina colimación de su haz de rayos gamma permiten que el tumor reciba una dosis letal, pero con el mínimo daño posible de tejidos nobles circundantes.
En la terapia BNCT, el paciente ingiere una solución de moléculas orgánicas “marcadas” con boro, que se concentra selectivamente en los tumores: los tejidos no cancerosos la absorben hasta tres veces menos.
Luego el paciente ingresa a una sala donde es “iluminado” con neutrones. El boro concentrado en los tumores atrapa neutrones, se “activa” y al desintegrarse emite rayos gamma que irradian al tumor desde adentro. En teoría, el tumor se autodestruye sin afectar tejidos vecinos.
La posibilidad de que logre un alto grado de selectividad ha hecho que casi todos los protocolos de BNCT se centrasen sobre tipos de cáncer que no pueden ser tratados por medios convencionales, como el poco frecuente tumor cerebral llamado “glioblastoma multiforme”. Sin embargo, en el proyecto experimental que se realiza en la Argentina se optó por tatar un tumor epidemiológicamente mucho más frecuente: el melanoma, un cáncer de piel sumamente agresivo.
Este estudio lo lleva a cabo el Hospital Municipal de Oncología Pedro Roffo, de la Ciudad de Buenos Aires en colaboración con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Aunque los resultados de la BNCT no son concluyentes, las autoridades nucleares de varios países se dedican a explorar sus posibilidades.



